sábado, 14 de diciembre de 2013

¿Entonces sí hay reencarnación?

Juan Bautista es el nuevo Elías... Así nos lo dice Jesús mismo... "Elías ya ha venido y no lo reconocieron... lo trataron a su antojo". La figura de Elías es una figura de las más resaltantes en el pueblo de Israel. Junto a Moisés, ambos representan como el resumen de todo lo que Israel recibió de parte de Yahvé. Moisés representa la Ley y Elías representa a los Profetas. Y el Antiguo Testamento se resume en eso: en la Ley y los Profetas. Elías es el "Profeta de fuego", que fue arrebatado a los cielos en una imagen misteriosa que nos ha dejado el relato. En él se resume todo el mensaje que Dios quería dejar saber a su pueblo. Todos los profetas tiene en su centro la labor que realizó el mismo Elías entre ellos. Su sucesor, Eliseo, para tener verdadera autoridad profética, recibió parte del espíritu de Elías. Sólo eso lo hizo ya un auténtico profeta...

Es tan central esta figura de Elías en la institución profética de Israel, que en el misterioso prodigio de la Transfiguración del Señor, él junto con Moisés, aparece en una conversación animada con Jesús. Moisés y Elías, que son el resumen de todo el Antiguo Testamento, están en diálogo con Jesús, que es el Nuevo Testamento. Es como lo que sucede en las carreras de relevo en el atletismo. Moisés y Elías hacen como si estuvieron rindiendo cuentas de lo que hasta ese momento habían hecho, y pasan el "testigo" a Jesús, a quien le correspondía seguir adelante el trabajo y llevarlo todo a su plenitud... "Hasta aquí hemos llegado nosotros. Te hemos preparado bien el terreno. Hemos cumplido bien lo que el Padre nos encomendó. Sabemos bien que ahora te toca a ti llevar adelante todo y hacerlo alcanzar su plenitud. Toma el testigo, valiente, y echa a andar..." Los Apóstoles presentes, Pedro, Santiago y Juan, los identifican perfectamente. No porque los hubieran visto antes o porque tuvieran una "fotografía" de ellos -¡faltaba muchísimo para que la inventaran!- sino porque recibieron la iluminación de Dios para que los pudieran reconocer...

Este Elías, fundamental en la historia de salvación que se desarrolla en el Antiguo Testamento, aparece de nuevo, entonces, en el Nuevo Testamento. Pero se nos plantea una cuestión muy seria... ¿Cómo aparece Elías? ¿Es una "reencarnación" de lo que se está hablando? ¿No contradice esto a lo que siempre ha enseñado la Iglesia sobre el absurdo de pensar que la reencarnación pueda suceder? Si es así, ¿por qué Jesús dice que ya Elías ha aparecido de nuevo, pero no lo reconocieron?

La filosofía y la religión orientales nos han hecho mucho bien, en cuanto nos han invitado a interiorizar más, a dar más importancia a lo espiritual, ante una filosofía occidental excesivamente materialista. Es muy propio de "lo oriental" la invitación a cultivar más el crecimiento espiritual, incluso por encima de lo exterior. Pero ha entrado no sólo con esta invitación, sino que nos ha contaminado igualmente con su panteísmo, con su esoterismo, con sus ideas energizantes de lo divino, con el cultivo excesivo del ego como casi único templo espiritual en el que encontrar a Dios. Y, además, nos han hecho creer en un ciclo inacabado e interminable de "sucesiones de existencias", en la reencarnación... Ciertamente los reencarnacionistas "hacen fiesta" con estas afirmaciones de Jesús, pues sin un discernimiento crítico y consecuente con sus pensamientos y actuaciones de dichas afirmaciones, las entienden como el espaldarazo definitivo a sus creencias.

Sin embargo, para no equivocarse en el camino del discernimiento acerca de lo que Jesús dice, es necesario asumir lo que Él mismo dice globalmente, lo que hace y lo que han entendido sus discípulos... El mismo Jesús sobre Juan Bautista dice que "no ha nacido de mujer nadie mayor que él, pero que cualquiera que se haga sencillo será más grande en el Reino de los Cielos", lo cual habla de un único nacimiento, no de sucesivos nacimientos. El hecho de la Redención hace en sí misma absurda la idea de la "autoredención" por sucesivos nacimientos, que es lo que en última instancia propondría la reencarnación. Sería una especie de "autoredención" en sucesivas encarnaciones, que harían innecesaria la obra de quien murió en la Cruz para la definitiva y única Redención de la humanidad... San Pablo, por otro lado, afirma rotundamente que "está establecido que el hombre muera una sola vez, y después, el juicio..." Comprendió perfectamente lo que al final de sus días sucedería con el hombre...

Entonces, ¿qué es lo que quiere decir Jesús cuando se refiere a Juan Bautista como a Elías que ha parecido de nuevo? Tenemos que entender que Jesús, más que de reencarnación, habla de encarnación. Juan Bautista ha "encarnado" de nuevo, en el inicio de su obra redentora, los valores, los principios, las palabras, las acciones que realizó Elías en su momento... Juan es de nuevo Elías que se ha hecho presente en medio del pueblo de Israel, con la misma palabra de fuego que invitaba a los israelitas a abrirse a la acción del Dios del amor y de la misericordia, pues es la "Voz que clama: en el desierto preparen el camino del Señor". Aquel Elías que echó las bases de la presencia de la voz de Dios en medio del pueblo, es ahora Juan Bautista, que ha sido enviado como el heraldo de Jesús, para invitar al pueblo a preparar su corazón, mediante la penitencia, a recibir la obra de salvación que Jesús venía a realizar. Es voz de conversión, de invitación al encuentro con la misericordia. Es voz valiente que no se arredra ante las amenazas, que no tiene ningún miedo a la autoridad, que no se para en las búsqueda de palabras melifluas para endulzar un mensaje que por sí mismo debe ser acuciante y apremiante, para no dejar pasar la oportunidad...

Juan Bauitsta es, como lo fue en el Antiguo Testamento, Elías, que con su voz invitaba a recibir a Dios y era palabra de fuego que encendía los corazones de los hombres. Era la fidelidad hecha hombre y palabra, para ser vista y oída por todos los que iban a ser beneficiados con la obra de amor y redención que venía a cumplir Jesús en favor de todos...

4 comentarios:

  1. Muy interesante, mejor titular? imposible!. Me lo llevo para compartir.

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    1. ¡Gracias Ma. Auxiliadora! La idea es hace el mayor bien posible, por eso es muy bueno hacerlo llegar a los más posibles... Saludos a tu familia. Dios te bendiga

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  2. Muy claro para nosotros los católicos que aveces no dominamos este tema de la reencarnación!!!.
    Incluso enfatiza la importante figura de Elías, a veces tan "olvidado" o ignorado por todos.

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    1. Es verdad, Gerson... Es lamentable ver cómo muchos cristianos, creyentes en la Redención, juntan esa fe con la creencia en la reencarnación, que es "autoredención". No se percatan que son mutuamente excluyentes... Y lo de Elías es comprensible, por cuanto no escribió sus profecías. Es paradójicamente el gran Profeta de Israel, pero no están escritas sus profecías... Saludos a Helenita y a los chamos. Un abrazo. Dios te bendiga

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